El incendio de gran magnitud que afecta a la empresa química Panimex, en Quilicura, volvió a poner en el centro del debate el historial de emergencias que ha protagonizado la compañía durante la última década.
Según antecedentes entregados por autoridades y registros de emergencias anteriores, la empresa ha enfrentado al menos cuatro incendios de gran magnitud desde 2013, además de sumarios sanitarios y prohibiciones temporales de funcionamiento decretadas por la autoridad sanitaria mientras se investigaban las causas de los siniestros.
El primer gran incendio ocurrió el 10 de diciembre de 2013, cuando un voraz siniestro consumió parte de las instalaciones de Panimex en Quilicura. La emergencia movilizó a cerca de 300 voluntarios de Bomberos y dejó ocho bomberos lesionados. Tras el incidente, la Seremi de Salud Metropolitana inició un sumario sanitario contra la empresa por las condiciones detectadas durante la emergencia.
Menos de un año después, el 17 de noviembre de 2014, un nuevo incendio afectó depósitos de solventes y productos químicos, incluyendo miles de litros de alcohol. La emergencia dejó tres personas afectadas y obligó a un amplio operativo de Bomberos. En esa oportunidad, la autoridad sanitaria recordó que la empresa ya había sido objeto de medidas correctivas tras el incendio de 2013 y evaluó nuevamente su funcionamiento.
El 12 de julio de 2017, Panimex volvió a ser escenario de una explosión e incendio que dejó cuatro personas lesionadas, una de ellas con riesgo vital. Tras ese siniestro, la Seremi de Salud decretó una prohibición temporal de funcionamiento de la planta mientras se desarrollaban las investigaciones y se verificaba el cumplimiento de las exigencias de seguridad.
Con el incendio registrado esta semana, las autoridades confirmaron la apertura de un nuevo sumario sanitario. Además, la Seremi de Salud Metropolitana decretó nuevamente la prohibición de funcionamiento de la planta de Quilicura, argumentando que existen antecedentes de reiteración de este tipo de emergencias y que deberán verificarse las condiciones de seguridad de las instalaciones antes de autorizar una eventual reapertura.

Durante un punto de prensa, el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, recordó que la empresa ya había recibido observaciones e indicaciones correctivas por parte de la autoridad sanitaria. En ese contexto, señaló que corresponderá a la investigación determinar si dichas exigencias fueron cumplidas.
