Hospital Zona Norte: la historia del proyecto nómade que busca transformar la salud al norte de Santiago

El Hospital de la Zona Norte es uno de los proyectos de infraestructura pública más relevantes para la Región Metropolitana. Su objetivo es reforzar la red asistencial del Servicio de Salud Metropolitano Norte (SSMN) mediante la construcción de un nuevo recinto de alta complejidad, destinado a responder al crecimiento poblacional de comunas como Lampa, Colina, Tiltil, Quilicura, Huechuraba, Recoleta, Independencia, Renca y Conchalí.

Aunque hoy el proyecto cuenta con una ubicación definida y continúa avanzando en su desarrollo, su historia ha estado marcada por cambios de emplazamiento, estudios técnicos, diferencias entre autoridades y una serie de decisiones que han postergado su materialización durante varios años.

¿Por qué se necesita un nuevo hospital?

Durante las últimas décadas, el norte de la Región Metropolitana ha experimentado uno de los mayores crecimientos urbanos del país. La expansión de comunas como Lampa y Colina, sumada al desarrollo de sectores como Valle Grande, Chicureo y Valle Lo Campino, ha incrementado considerablemente la demanda por atención hospitalaria.

Gran parte de esa demanda es absorbida por el Hospital San José, recinto que durante años ha enfrentado una alta presión asistencial. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud comenzó a desarrollar un proyecto para dotar al sector de un nuevo hospital de alta complejidad, con cientos de camas, pabellones quirúrgicos, unidades de paciente crítico y servicios de urgencia para adultos, niños y maternidad.

El primer anuncio: el hospital se construiría en Colina

El proyecto tomó fuerza en agosto de 2019, cuando el entonces presidente Sebastián Piñera anunció oficialmente la construcción del Hospital Metropolitano Norte en un terreno ubicado en la comuna de Colina, cercano a la Ruta 5 Norte.

El anuncio fue acompañado por una visita al lugar de los ministros de Salud y Obras Públicas, quienes destacaron la conectividad del sector y proyectaron que el futuro recinto beneficiaría a más de un millón de habitantes del norte de Santiago.

La noticia fue recibida como uno de los proyectos de inversión pública más importantes para la provincia de Chacabuco.

La apuesta de Colina

Tras el anuncio presidencial, la Municipalidad de Colina y su Corporación de Desarrollo Social iniciaron una serie de gestiones para concretar el proyecto.

Entre ellas se encontraba la adquisición del terreno donde se levantaría el hospital, su posterior traspaso al Estado y el impulso de las modificaciones urbanísticas necesarias para permitir su construcción.

Las autoridades argumentaron que el emplazamiento ofrecía una ubicación estratégica, buena conectividad y disponibilidad inmediata para comenzar las obras una vez finalizadas las etapas administrativas.

De izquierda a derecha, el exdiputado Patricio Melero, el exministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, el exministro de Salud, Jaime Mañalich, Arturo Zuñiga y el exalcalde de la comuna de Colina, Mario Olavarría.

El cambio de rumbo y la controversia

Sin embargo, mientras avanzaban los estudios técnicos, el Ministerio de Salud comenzó a evaluar nuevas alternativas de ubicación.

La posibilidad de abandonar el terreno de Colina generó preocupación en el municipio, considerando que ya se habían realizado inversiones para adquirir el predio y avanzar en los cambios normativos requeridos para su construcción.

En distintas oportunidades, la Municipalidad de Colina insistió en mantener el emplazamiento originalmente anunciado, argumentando que cumplía con las condiciones técnicas y que modificar nuevamente la ubicación significaría retrasar aún más un proyecto esperado por años.

La discusión se extendió durante varios años y dio paso a distintas evaluaciones sobre accesibilidad, crecimiento urbano, disponibilidad de terrenos y conectividad con las comunas que serían beneficiadas.

Un nuevo actor en la zona norte de Santiago

Tras nuevas evaluaciones técnicas, donde el recinto hospitalario cambió su ubicación en distintos puntos, el Gobierno resolvió emplazar definitivamente el Hospital de la Zona Norte en un terreno ubicado en el sector Valle Grande, en la comuna de Lampa.

Las autoridades explicaron que la nueva ubicación respondía a criterios técnicos relacionados con la factibilidad del terreno, la proyección de crecimiento del sector y la conectividad con la red vial del norte de Santiago.

Corría el año 2022 y el alcalde de Lampa, Jonathan Opazo, se unía a la carrera por el recinto hospitalario, presentando tres nuevas propuestas que competirían contra lo anunciado por municipalidades como Colina, Tiltil, Huechuraba, Conchalí y Quilicura.

¿En qué etapa se encuentra hoy?

El Hospital de la Zona Norte cuenta con una ubicación definida y ha obtenido importantes avances administrativos para continuar su desarrollo.

Las próximas etapas consideran la elaboración del diseño definitivo, la obtención de los permisos correspondientes, el financiamiento y posteriormente la licitación e inicio de las obras de construcción.

Si bien aún restan procesos antes de que comiencen los trabajos en terreno, la definición del emplazamiento representa uno de los principales hitos desde que el proyecto fue anunciado por primera vez.

Una obra esperada por más de una década

La historia del Hospital de la Zona Norte refleja la complejidad que suelen enfrentar los grandes proyectos de infraestructura pública en el país.

Lo que comenzó como un anuncio para construir un hospital en Colina evolucionó con el paso de los años hacia un nuevo proyecto emplazado en Lampa, luego de múltiples estudios técnicos, cambios de planificación y diferencias entre distintos actores.

Autoridades territoriales, parlamentarios y vecinos se manifiestan en la localidad de Valle Grande, Lampa, ante la demora y falta de definiciones por el Hospital Zona Norte, bautizado como Hospital de Chacabuco.

Al igual que el Tren Santiago–Batuco, el Hospital de la Zona Norte representa una de las iniciativas estratégicas para el futuro de la provincia de Chacabuco y del norte de la Región Metropolitana. Su avance continuará siendo seguido de cerca por autoridades y vecinos, a la espera de que, tras años de anuncios y redefiniciones, el proyecto finalmente se convierta en una realidad.